Cuaderno, Excel o app: qué conviene para controlar el stock de tu almacén

El problema: cada método de control tiene un techo

Casi todos los almacenes arrancan llevando el stock en un cuaderno, y con pocos productos funciona bien. El problema aparece cuando el catálogo crece: cientos de productos son imposibles de sumar y actualizar a mano en el momento de cada venta, así que el cuaderno deja de reflejar la realidad y termina usándose solo para anotar compras, no ventas.

Cómo se resuelve hoy, a mano

El paso natural es pasarse a una planilla de Excel o Google Sheets. Es un salto real — ordena el catálogo, permite calcular totales — pero sigue dependiendo de que alguien la actualice a mano después de cada venta, algo que en el momento de atender a un cliente casi nunca pasa. El resultado típico es una planilla que se actualiza una vez por semana, con los números de stock desactualizados el resto del tiempo, y ningún aviso automático cuando algo se está por acabar.

Cómo lo resuelve Falty

Falty reemplaza tanto al cuaderno como a la planilla: cada venta se registra al momento, escaneando o tocando el producto, así que el stock que ves en la pantalla es el stock real del almacén, no una foto de hace una semana. Además, a diferencia de una planilla, te avisa solo cuándo reponer, sin que tengas que abrir nada para revisarlo. Es el mismo principio del cuaderno y el Excel — llevar la cuenta — pero actualizado en el momento y sin el trabajo manual de mantenerlo al día.